Cuando Lynn Garrels construyó una nueva
unidad de crianza y cuatro nuevos establos de engorde hace unos
años, se ocupó él mismo de las tareas de contratación.
Durante varios meses se dedicó a preparar los proyectos,
negoció con el proveedor de madera, volcó cemento,
pasó los cables del sistema eléctrico, levantó
paredes e instaló equipos. Simultáneamente, también
administró su establecimiento de destete y engorde con 900
cerdas y sus 1700 acres (690 ha) de cultivos en surcos de Sac City,
Iowa.
En la actualidad, algunas cosas han cambiado
con respecto a los nuevos proyectos de su establecimiento. Recientemente,
Garrels vendió las cerdas y convirtió todas las instalaciones
en unidades de cría y engorde. Por primera vez en sus 28
años de porcicultor, empleó a un contratista general
para construir un nuevo establecimiento: una unidad de cría
para 2000 animales y tres establecimientos de engorde de 1350 animales.
“Supongo que estoy más viejo y más
sabio", bromea Garrels. Dice que prefiere concentrar sus actividades
en la administración de los cerdos y la agricultura en lugar
de dedicarse a la construcción. De otro modo, su tiempo y
atención se diluyen entre demasiadas actividades. La contratación
de otra persona para administrar los proyectos también resulta
atractivo a la institución financiera de Garrels. “Les
gusta la idea y el precio de un trabajo llave en mano, sin sorpresas",
explica.
Garrels no está solo en la entrega de las riendas de un proyecto
de construcción a otra persona. Mike Veenhuizen es un ingeniero
agrónomo consultor cuya compañía, Livestock
Engineering Solutions, con casa matriz en Greenwood, Indiana, diseña
establecimientos para porcinos en diversos estados. Explica que
hace sólo cinco años, entre 30 y 40 por ciento de
sus clientes se ocupaban ellos mismos de la contratación
de sus establecimientos. En la actualidad, muy pocos productores
se encargan ellos mismos de sus proyectos. “Actualmente, la
mayoría de los productores con los que trabajo desarrollan
planes de construcción y trabajan con constructores para
completar sus proyectos", agrega Veenhuizen.
Lanny Hulslander de Farmweld considera que sucede
lo mismo en su tarea de provisión de equipos a establecimientos
porcinos. “El negocio porcino ocupa las 24 horas del día,
los 7 días de la semana, y los productores se están
dando cuenta de que simplemente no tienen el tiempo suficiente,
ni la experiencia, para hacerse cargo de todas las responsabilidades
de llevar adelante un gran proyecto de construcción",
señala Hulslander.
Independientemente de quién complete el
proyecto, el diseño y la construcción apropiados son
elementos fundamentales que se pueden reflejar en costos de producción
de corto y largo plazo, tareas de administración, salud de
animales, requisitos de mano de obra, mantenimiento y duración
del edificio.
Tareas preliminares
Antes de comenzar un proyecto, aprenda lo que
usted — como cliente y como propietario — deberá
hacer para completar el proyecto. Habitualmente son los propietarios
quienes se ocupan de la preparación del lugar, asegurar la
provisión de agua y suministro eléctrico, afirmar
caminos y ornamentar el paisaje.
También se debe tener en cuenta la obtención de permisos,
que puede llegar a demorar semanas e incluso, meses, y varía
de un condado a otro y de un estado a otro. Según Veenhuizen,
el primer paso es determinar los requisitos del estado y locales
relativos a permisos y aprobaciones. Resulta conveniente realizar
una visita a la oficina de zonificación o planificación
del condado o bien, a la oficina de Extensión cooperativa.
En la oficina local quizás también puedan indicarle
el organismo estatal adecuado para obtener el permiso del estado.
“Analice los requerimientos del permiso para comprender qué
necesitará hacer”, agrega Veenhuizen. Por lo general,
deberá completar un formulario y entregar varios documentos,
como por ejemplo, un plano de estructuras del sistema de eliminación
de desechos, un plan de administración de alimentos, las
medidas del sitio, mapas del suelo, estudios topográficos
y un plan para la totalidad del establecimiento agropecuario. Frecuentemente,
los productores se benefician con la contratación de un consultor,
que puede ser un ingeniero matriculado, que les ayuda en la elaboración
de los planos y la preparación de los documentos.
Elección de un constructor
La elección de un constructor confiable
y acreditado es otro paso fundamental para asegurarse de que el
proyecto tenga un buen fin. “Me comunico con algunas personas
y converso con proveedores de cemento, personal de los depósitos
de madera — las personas que hacen negocios con los contratistas",
explica Barrie Luers, subgerente de ventas de Midwest Livestock
Systems, Inc. La compañía The Beatrice, de Nebraska,
presta servicios a productores porcinos, lecherías y establecimientos
avícolas de diez estados de la región del Oeste medio
de los Estados Unidos y cumple las funciones de contratista general,
distribuidor de equipos y especialista en servicio técnico.
Luers dice que no sólo es necesario supervisar la calidad
del trabajo sino que también se debe verificar el modo en
que la compañía realiza sus negocios. Recomienda a
los productores realizar preguntas específicas, tales como:
¿Provee el contratista renuncias a embargos que liberan al
propietario de culpa si no se paga a un proveedor? ¿Cómo
administra el contratista las comunicaciones y los cambios en pedidos?
¿Está todo por escrito?
Hulslander de Farmweld aconseja, “Hable
con otros productores que trabajaron con un constructor determinado
para saber acerca de la calidad de su trabajo, el cumplimiento de
la programación del proyecto, si cuenta con el personal suficiente
para realizar el trabajo, etc.". También recomienda
a los productores que busquen compañías que ofrezcan
garantías o cauciones que avalen el trabajo después
de completadas las tareas. “En un proyecto grande, siempre
habrá algo que necesite seguimiento", agrega Hulslander.
“Es necesario que usted se asegure de que la compañía
será responsable aún después de terminar la
construcción.”
Además, cuando converse con otros productores,
visite los establecimientos construidos por un posible contratista.
“Pida al constructor que le permita visitar un sitio que completó
recientemente y también, uno que construyó hace más
tiempo, para ver el aspecto del edificio después de algunos
años de uso", sugiere el constructor Tom Skattum, propietario
del establecimiento de Confinement Systems, Inc. de Skattum en Luverne,
Minnesota. Exhorta a los productores a analizar las obras de hormigón,
la estructura del edificio y todos sus componentes, como los sistemas
de alimentación y ventilación, y los equipos.
“Ver para creer”, admite Luers. “Quizás
signifique caminar y recorrer, pero es importante investigar un
poco para comprobar la calidad del trabajo."
Especificaciones claras
Cuando el contratista presenta una propuesta
formal, ésta debe contener mucha información detallada
acerca del proyecto. Por ejemplo, Luers dice que no es suficiente
que un contratista señale, “Construir un establo de
engorde de 41 x 200” como la descripción del proyecto.
Para el adecuado entendimiento entre el propietario y el constructor
es necesario contar con planos, especificaciones y contratos detallados.
Luers cree que una propuesta debería reseñar los planes
exactos, tales como calidad de los materiales, incluidos resistencia
del hormigón (por ejemplo, hormigón de 4000 psi),
diámetro de las varillas de acero para el hormigón
armado, resistencia y espaciado de las varillas en el hormigón,
carga muerta y carga del cielo raso o suspendida del sistema del
techo, ubicación del sistema de alimentación y acceso,
materiales empleados en los comederos, bebederos y compuertas y
construcción de los mismos, capacidad y producción
del sistema de ventilación de potencia (es decir, pies cúbicos
por minuto), cantidad y posición de los calentadores, especificaciones
del sistema de cableado eléctrico, etc.. Este es sólo
un ejemplo para ilustrar el nivel de detalle al que se debe llegar,
según opina Luers. La propuesta también debería
indicar si se aplican otros costos, tales como impuestos. Considera
que no sólo se deben analizar las especificaciones sino que
éstas se deben consignar por escrito.
Luers también recalca que un precio bajo
no siempre constituye la mejor alternativa. “Se debe comprender
la durabilidad de lo que se está comprando", dice. “La
longevidad es un factor muy importante en un edificio con porcinos
en su interior. Las personas mencionan números de costo por
superficie con animales, pero estas cifras carecen de significado
a menos que se sepa qué es lo que se está comprando.”
Skattum también explica que los productores
deben tener la precaución de referirse a objetos similares
cuando hacen comparaciones. “No es justo mirar la última
línea y decir, ‘éste es US$ 10,000 más
económico’.” Dice que los productores deben ser
claros acerca de los detalles porque hasta los aspectos más
pequeños pueden afectar considerablemente el precio total.
También se debería indicar cómo se administrará
el edificio. Por ejemplo, Skattum dice que un constructor debe ofrecer
a sus clientes alternativas acerca de elementos tales como distribución,
diseño de corrales y dimensiones de los corrales.
Esté listo para comunicar
Una vez que la pelota comienza a rodar, “la
comunicación desempeña una función clave”
en el éxito de una relación laboral, continúa
Luers. Su compañía programa reuniones periódicas
cada quince días con el propietario, el capataz, el gerente
del proyecto y los principales subcontratistas. Midwest designa
al capataz para supervisar cada tarea, y su responsabilidad es asegurarse
de que el proyecto avance sin discontinuidades, coordinando la mano
de obra, pidiendo suministros y realizando el seguimiento del estado
de todas las fases del proyecto. Luers considera que esta reunión
cada quince días constituye una oportunidad formal para que
el propietario encuentre respuestas a sus preguntas y comparta su
preocupación por problemas o inconvenientes que pudieran
surgir. Se deben preparar actas de las reuniones para que todas
las partes recuerden qué está sucediendo. “Las
reuniones pueden ser muy reconfortantes para un propietario, porque
tiene la oportunidad de formar parte del círculo de influencia
en forma regular”, agrega Luers.
No se debe pasar por alto tampoco el tiempo necesario
para hablar con el contratista, independientemente de cómo
administre el constructor las comunicaciones. Veenhuizen considera
que las inspecciones y revisiones periódicas durante el proceso
de construcción resultan fundamentales. Se instó a
los propietarios que contrataron a Skattum a estar disponibles durante
algunos minutos al comienzo de cada jornada de trabajo. “Es
importante mantenerse al tanto de todo lo que ocurre”, dice
Skattum.
Conozca el edificio
Una vez que el proyecto se completó, Skattum
también recomienda a los productores que le dediquen el tiempo
suficiente para aprender a operar el establecimiento. “Nos
gusta dedicar dos o tres horas y repasar todo lo que el productor
necesita saber para administrar el edificio. Es como cuando compramos
un nuevo automóvil. Necesitan dedicarle un poco de tiempo
para aprender lo que compraron”, admite Skattum. Por lo general,
la curva de aprendizaje continúa durante el primer año
de funcionamiento. “Para comprender la totalidad del edificio
es necesario que pasen las cuatro estaciones”, agrega.
Cuando se dedica un tiempo para preparar las
tareas preliminares de un proyecto, como por ejemplo, obtener un
permiso, y seleccionar un constructor renombrado, comprender claramente
qué está comprando, incluir detalles de los elementos,
como por ejemplo, obras de hormigón, materiales de construcción
y tipo y calidad de los equipos que se instalarán en el edificio,
y luego, mantener un diálogo constante con el contratista
durante la construcción, el propietario incrementa positivamente
las posibilidades de obtener un establecimiento que satisface o
bien, que excede sus expectativas.
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